GNOSIS EXPERIENCIAS

 

    La suprema felicidad de la vida es saber que eres amado por ti mismo o, más exactamente, a pesar de ti mismo.

                                                                                                                           Víctor Hugo

 
1 MUERTE DEL EGO DE

 LA  PENA AJENA

 

 
 

2 MUERTE DEL EGO DE 

   FALSO SENTIMIENTO DEL HONOR

 

 
 

3 MUERTE DEL EGO DE

 MIEDO A DAR MALA  IMAGEN

 

 

 

4 MUERTE DEL EGO DE  

  MIEDO A LAS CONSECUENCIAS  

 

 
 

5 MUERTE DEL EGO DE

  MIEDO A LA SOLEDAD

 

 
 

6 MUERTE DEL EGO DE

MIEDO AL MIEDO

 

 
 

7 MUERTE DEL EGO DE

    LOS  C E L O S

 

 
 

8 MUERTE DEL EGO DE

   LA ENVIDIA

 

 
 

9 MUERTE DEL EGO DE

 LA S U M I S I O N

 

 
 

10 MUERTE DEL EGO DE

LA VANIDAD  HERIDA

 

 
 

11 MUERTE DEL EGO DE

 LA CRISIS   EMOCIONAL

 

 
 

12 MUERTE DEL EGO DE

UNA FACETA LUJURIOSA

 

 
 13  MUERTE DEL EGO DE UNA      PRESENCIA  LUJURIOSA  
    

14 MUERTE DEL EGO DE

 AUTOREPROCHE EN EL

 RESENTIMIENTO

 

 
 

15  I N I C I A C I O N E S

  PRIMERA PRUEBA DE       LOS CUATRO ELEMENTOS

 

 
 

16 MUERTE DEL EGO

LA LUJURIA A TRAVÉS DE LA IMAGEN

 

 
 

17 MUERTE DEL  EGO

DEL HALAGO Y LA FALSA MODESTIA

 

 
 

18 MUERTE DEL EGO

MIEDO A QUEDAR EN FEO

 

 
 

19 MUERTE DEL EGO

EN EL RECUERDO DE UNA PENA

 

 
20 MUERTE DEL  EGO  

OTRA FACETA DE CELOS

 
 

      21 MUERTE DEL  EGO

    INGRATITUD AJENA

 

 
    

   22 MUERTE DEL  EGO

  UNA FACETA LASCIVA

 

 
    23 MUERTE DEL  EGO

   SENTIMIENTO DE       

    AUTOLASTIMA

 

 
  24 MUERTE DEL  EGO

   ACTO NUPCIAL DE LA

     COBRA DORADA

CONTINUA..........

  25 MUERTE DEL  EGO

     DE LA LUJURIA

      MORBOSA DE LA

      T R A G E D I A

 

 

 
  

  26 MUERTE DEL  EGO

       LIBERAR A LA     

       VIRGEN NEGRA

 

 
   

  27 MUERTE DEL  EGO

     DEL REGISTRO

    ANCESTRO DE LOS

 ARCHIVOS AKASICOS 

 

 
 

   28 MUERTE DEL  EGO

     DE UNA FACETA

   DE LA ENVIDIA EN LA

        I N F A N C I A

   

 
    29 MUERTE DEL  EGO

   LA MAMA OCA O LA

        MADRE  GANSO

 

 
 

  30 MUERTE DEL  EGO

           MIEDO A MI

           DEBILIDAD

     

 
 

   31 MUERTE DEL  EGO

       LAS DISTINTAS

     CARAS DE LA IRA

 

 
   32 MUERTE DEL  EGO

    FRUSTRACIÓN CON

    LA IRA

 

 
   33 MUERTE DEL  EGO

   LA INCERTIDUMBRE

   Y LA DUDA

 

 
    34 MUERTE DEL  EGO

     PENA A HERIR  LOS

 SENTIMIENTOS AJENOS 

 

 
   35 MUERTE DEL  EGO

         L E V I A T A N

      PRIMERA PARTE

    

 
   36 MUERTE DEL  EGO

    L E V I A T A N

   SEGUNDA PARTE

 

 
  37 MUERTE DEL  EGO

       LA IRA Y LA

    SUSCEPTIBILIDAD

    PRIMERA PARTE

 

  38 MUERTE DEL  EGO

       LA IRA Y LA

    SUSCEPTIBILIDAD

    SEGUNDA PARTE

 

 
  39 MUERTE DEL  EGO

       LA IRA Y LA

    SUSCEPTIBILIDAD

    TERCERA  PARTE

 

 
   VOLVER A LA

   P R I N C I P A L

 

 
   

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

                          

 

Cuadro de texto:              
ELIMINACIÓN DEL REGISTRO ANCESTRO

   DEL  ÓRGANO   K U N D A R T I G U A D O R

 

 

 

    En esta experiencia nuestro guerrero de la luz, Jesús,  se hallaba en una sala circular en el interior de  un torreón sin puertas ni ventanas, en el que una sombra giraba a gran velocidad. Tal era su vertiginoso movimiento  que no se podía precisar ante que nos enfrentábamos. Estábamos auxiliados por la Madre Divina, que en su presencia de batalla cerró sus ojos y concentró su espíritu  lanzando al aire su espada  y la sombra quedó clavada y fija en la pared.

     Observamos estupefactos la faz de una enorme serpiente rastrera. El engendro esperpéntico  enroscaba toda la energía que podía sustraer de sus victimas haciéndoles esclavos de sus deseos.  La serpiente se mantenía quieta aparentemente inerte y la Madre Muerte le cogió la cabeza con su mano y la sombra empezó a mofarse de Ella diciéndole… 

    “Soy sombra y contra mi nada puedes, sino más bien soy yo quien puede absorberte…”   

    Ante esa amenaza,  Kali sin mediar dialogo alguno, con su mano extendida iluminó toda la estancia de una gran y potente luz. Y la serpiente riéndose de forma sonora y abrupta siguió hablando…

   “Sigo siendo sombra y de la materia en que estoy hecha incluso de la Luz estoy protegida. No me ciegan tus encantos ni tus hechicerías”. 

    Ante dichas palabras la Madre Divina extrajo de su corazón siete pequeños puñales o espadas y las arrojó hacía el cuerpo de la serpiente para que ésta con ninguna de sus estratagemas pudiera mover su cuerpo y provocar un mal superior. Fueron precisas las zonas inutilizadas… 

ü      Sus ojos para romper el hechizo de su hipnosis mortal.

ü      Su boca para que no salieran más palabras retadoras.

ü      Su garganta para que los sonidos no poseyeran el poder de la expansión.

ü      Sus aros para que no enrollaran ni al pensamiento ni al sentimiento.

ü      Sus órganos sexuales para no dejar que su simiente se extendiera.  

ü      Su ano para que su otro lado de la semilla no ensuciara otro terreno.

ü      Y su cascabel sonoro para que no llamara a sus víctimas.

     Fue entonces cuando vi a Jesús. Estaba sentado en el centro de la sala circular. El espacio de sustento  no era una simple silla, sino era un trono lo que ostentaba, pero su cabeza permanecía agachada, entonces la Madre Muerte le dijo…

     “Hijo de mi Luz levanta la cara y que tus ojos miren a los míos. El apesumbramiento no te ayuda en nada,  y  los hechos contra los cuales estamos luchando es preciso tomarlos  con el coraje suficiente para hacerles frente”  

     La Madre Divina controlaba el ambiente y giró alrededor del trono y en la parte trasera vislumbró semi-escondido por lo ropajes un orificio por donde despuntaba un canal oscuro o lo que Ella denominó  registro ancestro del órgano Kundartiguador. Ante ese hallazgo la Diosa te cuestionó…

     “Hijo, en ti existe una unión nefasta con el averno y requiero de tu permiso para poder eliminarla…”

   La Diosa Muerte extrajo de su espalda un cuchillo de grandes dimensiones y le explicó… 

    “Debo utilizar una fuerza más básica y contundente  debido a que ese cordón es óseo y debo romperte parte de la columna vertebral  que te une con los planos inferiores. Por ello debo cubrirte con una venda tus ojos, para que tu mirada descanse y la visión de ese ego no agote ni a tu cuerpo, ni a tu mente ni a tu espíritu”

     Realizó un golpe magistral y vi desde lo lejos el hueso blanco de las vértebras. La Madre parecía operar con rapidez y soltura dejando  ese espacio vertebral en perfecto estado. El canal que rasgó del cuerpo de Jesús era en forma de cola. La Madre comenzó un ritual para mandarlo hacía los abismos. Para ello, evocó unos cánticos casi imperceptibles para el oído humano y las puertas de los abismos se abrieron ante nosotros. Era un espacio enorme, tan profundo como cuando nuestros ojos dirigen la mirada al universo, no lo alberga en su totalidad…¿Y todo eso se necesita abrir, para que una pequeña manifestación del mal sea devuelto a su origen?... Pero ¿qué poder tiene el mal?

      Cuando el órgano kundartiguador toco su propia génesis eclosionó con ella dando lugar a una gran explosión. La Madre Muerte cerró con destreza la misma apertura que momentos antes había abierto. La visión de los infiernos fue dantesca y con esas meditaciones la sombra de la serpiente cayó fulminada al suelo. Se desintegró en forma de polvo y como tal con un soplo de su garganta eliminado. 

    Jesús levanto de nuevo su cabeza. Miró agradecido a la Madre Divina por su acción, su amor y su comprensión y se sentó en el trono consciente de su poder. Y le explicó…

     “Hijo mío aunque hubieras querido no podías abandonar el trono pues tu conciencia no era tuya y el canal oscuro te mantenía atrapado en él.  Tu conocimiento cabal consciente de ello  no te permitía mirar al frente, y de ello se aprovechaba el monstruo serpentino.”

Terminado este trabajo el torreón y su trono desaparecieron o fue quizás la conciencia la que lo colocó en su lugar adecuado.

 

REFLEXIONES:....

 En el camino de la realización nos hemos de encontrar con aquello a lo que a veces tememos descubrir en nosotros mismos, pero del mismo modo que el tallo busca la luz para dar lugar a su flor, así sucede en nosotros. Salimos de la oscuridad para ir en busca de la realización.

     Los Maestros Superiores reconocen a quien se dirige hacia Ellos, por ello, el error sólo sirve para llegar más allá si se asume y se redime. Uno no se debe dejar arrastrar ni por el sentimiento ni por el razonamiento estricto, sino más bien valorar y compensar ambos lados de su existencia.  

Los verdaderos obstáculos no están para aquellos que son capaces de seguir a delante en su camino, sólo reviven para los que resultan ser curiosos y andas con el vestido del miedo, ya que no estiman la esencia que los componen, ya fuere  por desconocimiento o duda. 

El niño lucha contra la desilusión con una sonrisa, y esa es la mejor arma para albergar en nosotros la mayor cantidad de esa sustancia llamada amor. El abatimiento no nos libera ni de la causa, ni de la responsabilidad ni del sufrimiento, sin embargo cuando así nos sentimos clamemos para que surjan de nuevo la voz del Maestro Interior y el responderá a nuestra llamada. En su respuesta, a veces no habla a nuestro oído… pero si hace llegar a alguien en nuestra vida y utiliza su voz, o nos llega en forma de noticia o un simple papel que el teórico azar nos plasma. 

Consideremos  que el mejor tesoro que podemos albergar no es una piedra preciosa, y en verdad si lo es… porque somos nosotros mismos, sólo que aun no lo hemos descubierto del todo. Puede que tardemos días, o años, o siglos en hacerlo, ya que la eternidad no entiende del tiempo y no tiene prisa.

 

  Grabación nº A1849   18/12/07.

                                               

Esta vivencia  puede ser divulgada por Amor a la Humanidad pero con la condición,  de hacer un uso correcto, y de no sacar beneficio económico  por ello.

 

Correo Electrónico de Jesús y Montse yeshua9999@yahoo.es   

 

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A nadie le faltan fuerzas; lo que a muchísimos nos falta es voluntad.               Víctor Hugo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cuando la vida te presente razones para llorar, demuéstrale que tienes mil y una razones para reír.

                  Anónimo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  Una sonrisa significa mucho. Enriquece a quien la recibe; sin empobrecer a quien la ofrece. Dura un segundo pero su recuerdo, a veces, nunca se borra.        

                    Anónimo