GNOSIS EXPERIENCIAS

   

 
1 MUERTE DEL EGO DE

 LA  PENA AJENA

 

 
 

2 MUERTE DEL EGO DE 

   FALSO SENTIMIENTO DEL HONOR

 

 
 

3 MUERTE DEL EGO DE

 MIEDO A DAR MALA  IMAGEN

 

 

 

4 MUERTE DEL EGO DE  

  MIEDO A LAS CONSECUENCIAS  

 

 
 

5 MUERTE DEL EGO DE

  MIEDO A LA SOLEDAD

 

 
 

6 MUERTE DEL EGO DE

MIEDO AL MIEDO

 

 
 

7 MUERTE DEL EGO DE

    LOS  C E L O S

 

 
 

8 MUERTE DEL EGO DE

   LA ENVIDIA

 

 
 

9 MUERTE DEL EGO DE

 LA S U M I S I O N

 

 
 

10 MUERTE DEL EGO DE

LA VANIDAD  HERIDA

 

 
 

11 MUERTE DEL EGO DE

 LA CRISIS   EMOCIONAL

 

 
 

12 MUERTE DEL EGO DE

UNA FACETA LUJURIOSA

 

 
 13  MUERTE DEL EGO DE UNA      PRESENCIA  LUJURIOSA  
    

14 MUERTE DEL EGO DE

 AUTOREPROCHE EN EL

 RESENTIMIENTO

 

 
 

15  I N I C I A C I O N E S

  PRIMERA PRUEBA DE       LOS CUATRO ELEMENTOS

 

 
 

16 MUERTE DEL EGO

LA LUJURIA A TRAVÉS DE LA IMAGEN

 

 
 

17 MUERTE DEL  EGO

DEL HALAGO Y LA FALSA MODESTIA

 

 
 

18 MUERTE DEL EGO

MIEDO A QUEDAR EN FEO

 

 
 

19 MUERTE DEL EGO

EN EL RECUERDO DE UNA PENA

 

 
20 MUERTE DEL  EGO  

OTRA FACETA DE CELOS

 
 

      21 MUERTE DEL  EGO

    INGRATITUD AJENA

 

 
    

   22 MUERTE DEL  EGO

  UNA FACETA LASCIVA

 

 
    23 MUERTE DEL  EGO

   SENTIMIENTO DE       

    AUTOLASTIMA

 

 
  24 MUERTE DEL  EGO

   ACTO NUPCIAL DE LA

     COBRA DORADA

CONTINUA..........

  25 MUERTE DEL  EGO

     DE LA LUJURIA

      MORBOSA DE LA

      T R A G E D I A

 

 

 
  

  26 MUERTE DEL  EGO

       LIBERAR A LA     

       VIRGEN NEGRA

 

 
   

  27 MUERTE DEL  EGO

     DEL REGISTRO

    ANCESTRO DE LOS

 ARCHIVOS AKASICOS 

 

 
 

   28 MUERTE DEL  EGO

     DE UNA FACETA

   DE LA ENVIDIA EN LA

        I N F A N C I A

   

 
    29 MUERTE DEL  EGO

   LA MAMA OCA O LA

        MADRE  GANSO

 

 
 

  30 MUERTE DEL  EGO

           MIEDO A MI

           DEBILIDAD

     

 
 

   31 MUERTE DEL  EGO

       LAS DISTINTAS

     CARAS DE LA IRA

 

 
   32 MUERTE DEL  EGO

    FRUSTRACIÓN CON

    LA IRA

 

 
   33 MUERTE DEL  EGO

   LA INCERTIDUMBRE

   Y LA DUDA

 

 
    34 MUERTE DEL  EGO

     PENA A HERIR  LOS

 SENTIMIENTOS AJENOS 

 

 
   35 MUERTE DEL  EGO

         L E V I A T A N

      PRIMERA PARTE

    

 
   36 MUERTE DEL  EGO

    L E V I A T A N

   SEGUNDA PARTE

 

 
  37 MUERTE DEL  EGO

       LA IRA Y LA

    SUSCEPTIBILIDAD

    PRIMERA PARTE

 

 
  38 MUERTE DEL  EGO

       LA IRA Y LA

    SUSCEPTIBILIDAD

    SEGUNDA PARTE

 

 
  39 MUERTE DEL  EGO

       LA IRA Y LA

    SUSCEPTIBILIDAD

    TERCERA  PARTE

 

 
   VOLVER A LA

   P R I N C I P A L

 

   

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

                                            

                                                                    

               

                                             Ermita de Bañares La Rioja

       

 

MUERTE DEL EGO DE LA IRA UNIDO A LA FRUSTRACIÓN

 

    Iniciamos el mantra Krim haciendo alusión a la gran diosa Kali. Su estructura genuina es la de un gran rayo lumínico que destruye en nosotros a la serpiente de la ignorancia o también llamada agregado psicológico o ego como señala Gurdjieff.

    El Krim nos ayuda a liberar la conciencia atrapada por los bajos sentimientos, que como humanos nos acompañan vidas tras vida. Este sonido divino expresa la fuerza necesaria que estimula, purifica y transforma nuestros chacras para despertar en los cuerpos sutiles, multidimensionales.

    Siendo conscientes de su poder, éste nos mostró junto con  la Divina Madre la siguiente realidad astral…

    El mantram sonaba seguro, contundente y decisivo cuando en el físico la voz de la ira se expresó a través de la mía, y sin abandonar la postura copular le dije a Jesús…

 

   “La ira desea hablarte y yo no le puedo cerrar la boca, así que diré en voz lo que ella quiere que oigas…

    “Si pudiera te arrancaría los ojos

 por el desacredito que me estas

 creando…

    Eres un frustrado… Naciste frustrado…

 Vivirás frustrado  y morirás frustrado…

    Y ante esas palabras Jesús le contestó…

    “Si esto es así como dices este es el mejor momento para poder cambiar esta afirmación.”

    Jesús con suavidad seguía mantralizando y pidiendo a la Madre Divina que le ayudase a destruir esa manifestación, mientras la ira-frustración mantenía su perorata.

    “¡Yo soy la Reina a la que  tienes que  coronar!

     ¡Yo te

 defiendo…!

     ¡Te hago grande y

 como  me lo

 pagas…!   

     Si sigues con ese sonido (con el mantram Krim vocalizando eliminamos al ego).  que ensordece mis

palabras y  mi existencia te sacaré

los ojos y te cortaré la lengua…

 

    Y Jesús sin perder la calma le replicó…

    “Tus pensamientos, palabras y acciones no me sirven para nada. Me libero de ti”

    Con los ojos consternados de su misma vid le contestó con furia no contenida…

    “Yo no valdré para nada, pero  obtengo lo

 que deseo cosa que tu  como frustrado que

 eres  no eres  capaz”.

        Y medio chillando y riendo  repetía…

     “No eres capaz…No eres capaz.

 No eres capaz”

        Jesús sin perder la calma replicaba con seguridad y sin aspereza…

        “La Madre Muerte se dirige hacia nosotros para auxiliarme…”

        Y el ego retorciendo su rostro le contestó…

      “Eres una cacatúa…y serás una  cacatúa”

        Jesús mantuvo la fortaleza y le rebatió… 

        “Ira yo ya no soy el que tú crees que soy.

        La ira parecía mofarse de sus palabras y mantuvo sus vejaciones.

      “Eres un tubérculo podrido”

         A Jesús ese insulto le produjo la risa y le dijo…

      “Ya no estás hablando con Jesús el niño, ahora estás hablando con Jesús el adulto”

 

       Y el agregado colérico expresó en voz clara y rotunda…

    “Ríete fracasado de tu propio fracaso. Y a mí que más me da la edad que tengas. Lo único que sé es qué contra más mayor más podrido”.

    El tenso diálogo proseguía y el hombre impugnó…

    “Sabes ira, tu eres una forma de existencia que no me resulta útil. Soy el responsable de mi ser, del mismo modo que soy yo el que posee el poder.”

    Y la ira le interrumpió…

    “No te sirvo. ¿Eh?

    Por eso me vienes a buscar cuando

 las cosas no te salen como tú deseas

 ¿No?

    A esta pregunta Jesús le cuestionó…

    “A ver pero me puedes explicar ¿qué reino es el tuyo?

    Y el ego muy enorgullecido contestó…

   “Mi reino es el de los fracasados,

 donde tú eres mi súbdito y como tú

 tengo otros muchos…”

    “Así que yo sólo soy uno de ellos y ante mí siendo yo insignificante ¿muestras tu poder de este modo?...”

    Y la ira objetó…

   “Los demás son sumisos y obedecen

 mis mandatos y a los rebeldes como

 tu les escupo la bilis y así te escupo”

    Jesús siguiendo el hilo de la conversación e intentando llevar la situación hacia un terrero más seguro le afirmó…

    “Si esto es así,  ya va siendo hora de que esos dominios que son míos, sea yo quien vaya siendo el rey”.

  “Tu locura y delirio en ese intento de

 grandeza te lleva a desvariar.

 Le contestó el agregado. “Los vasallos

 tan sólo me obedecen a mi

 mequetrefe insulso.

    Y ahora no tan sólo me quedaré

 con tus ojos y tu lengua… Creo que

 además te tendré que arrancar la

 mente”

   Jesús, mientras la ira se expresaba en sus dominios, iba realizando el Krim y la ira se enervó gritando…

   “Yo soy la Ain Lak Felak. Este es mi

 poder. Soy  mujer temida.

 Hablo a través

 de ella,(refiriéndose a Montse)

 pero mi conversación es

 para los dos…”

    Se representó ante nosotros como una esfinge. Su poder  era centelleante y fue en ese instante cuando la Diosa Kali hizo acto de presencia y la ira abandonó la conversación que mantenía con Jesús.

    Nos encontrábamos en un templo donde sus escaleras, paredes, columnas y muebles eran de  todo mármol blanco y pulido. Toda la calidad del producto nos indicaba el privilegio, el rango y la sutileza que este agregado psicológico sustentaba.

    En ese instante vimos como una sombra se escurría del ángulo de la visión y tras unos segundos una nube iba haciendo su aparición tomando formas humanas. Eran miles de alegados de la ira. Poco a poco pudimos entender que eran personas o situaciones vividas que en el recuerdo se habían catalogado como frustración, y actuaban proporcionándonos  un recordar. Y la Madre de forma etérea nos explicó…

“Estos fragmentos de memoria no han sido bien descodificados, y en ellos se encierra una sola forma de ver los hechos y la vida.

La vibración de estas formaciones ante determinados contextos conecta con vuestro inconsciente, y os avisa de todo aquello que vais a iniciar no va a funcionar, porque una vez ya lo hicisteis y no os salió como esperabais. El derrotismo se apodera de la fuente. La energía utilizada para ello es tan elemental y sabia que la mayoría de las veces no podéis controlarla. No la percibís.”

Después de unos segundos continuó…

   “Cada sentir que entra en este espacio contempla un lugar determinado. Siempre va y vive en el mismo drama, una y otra vez. Por ello existen numerosas ciudades de frustración “la de no tener” “la de no poder”, “la de no saber”, “la de no sentir”… y el sufrimiento que se genera de ellas es su alimento y de ahí la capacidad y potencia de su manifestación”.

    La Madre Muerte nos mostraba experiencias simples, experiencias humanas y siguiendo el ritmo de su inspiración siguió narrando…

    “Este ser posee un verbo muy afilado. Es diestra en el arte del convencimiento, y en dar razones en apariencia veraces. Es entonces cuando vuestras vivencias o sus súbditos, como ella definió, se manifiestan en contra de vosotros autolimitándoos”.

    Miramos al frente y la visión era desoladora, “tres ante el peligro” las dos Madres Kali fusionadas en una y nosotros dos ante esa inmensidad egóica.

    Las dos verdades se enfrentaban. Y en ese adiestramiento “el enemigo” iba uniformado con un traje de color gris perla. Su función no conservaba la rotundidad agresiva de la regente del planeta, pues la diosa de la frustración era magnánima. Ellos sólo pateaban el suelo y a nuestros pies todo se movía… Todo era temblor.

    La Madre Proserpina ( Kali ) nos continuó explicando a fin de que nuestra calma, a pesar de las sacudidas, se mantuviera estable…

    “La frustración proviene de un sentimiento mojado, y nos va a ofrecer mucha cantidad de su sentido y así intentará poder inundarlo todo”.

    En ese mismo momento tomamos conciencia de que nos hallábamos sumergidos en el agua y la Madre Divina había hecho acto de presencia. Sus cabellos eran blancos, largos y poderosos, pero su semblante causaba estupor. Sus victorias eran doblemente representadas al ser dos en un cuerpo las que luchaban por el mismo objetivo. Extensos collares con cuencas redondas lucían de su cuello. Cada una de esas calaveras era la exhumación de un agregado nuestro.

    La frustración para salvar a sus allegados, y malograr nuestros planes de sanación espiritual, provocó una metamorfosis de sus cuerpos. Esas almas empezaron a sufrir lo indecible. Veían como esas aguas se iban acercando lentamente. Sabían que perecer ahogados era su destino, ellos tan sólo podían golpear sus pies sobre el suelo firme.          En el mismo instante que la muerte procedía a hacer su encargo, la transformación celular de esos entes se inició, sus rostros se contraían, y  crispaban sus ojos de dolor. Estaban muriendo para tomar su nuevo estado.  Ante nosotros y dentro del agua la visión se convirtió en terror, tiburones de color gris perla como sus ropajes se aceraban.

    La frustración se mostraba ufana y nos provocaba con sus palabras…

  ¡A ver si ahora sois lo bastante valientes como

 para vencerme!

    Bien podéis convertir esta caza de  “peces

 grandes”  en un placer para  conseguir

 vuestras condiciones  espirituales”.

   Y la Madre con un silbido nos explicó…

    “Este ego desea que eliminéis a los tiburones. Pero en ellos se encuentra parte de vuestro conocimiento. Si ella los innovó según la necesidad de los elementos, vosotros debéis intentar hacer lo mismo”.

    Los tiburones empezaron a rodearnos. Sus bocas abiertas mostraban el poder que regentaban y sus intenciones.

    La frustración habiendo entendido el silbido de la Madre Divina y su mensaje nos miró con odio y deseo y dijo…

   “¡He habitado en vuestra mente

durante tanto tiempo que es absurdo el

considerar que creyeseis en que sería

vuestra esclava!

    ¡Sois indignos para mi delicada

paciencia!  Eliminadme si podéis pero

no me desafiéis en mi terreno. Yo soy

la manifestación sublime en el poder

sobre la transmutación en este

submundo.”

    La Madre Hécate (Kali) se convirtió en luz y lo mismo hizo con nosotros y nos explicó…                                              ( Hécate Triple , Deidad del inframundo y de los fantasmas ( simboliza el ego)

    “Ellos han sido creados para  eliminar una determinada materia, por lo que vuestro cuerpo al ser de un rango sublime en estos momentos, no será identificado. En este acto vivirán el alma de lo que son. Sentirán la frustración desde el medio acuoso por donde ella se mueve al no poder darnos caza.

     ¿Sabéis la frustración necesita de la humedad para subsistir?

    Navega por los sentimientos que no ven la claridad solar.

    Y si alguno de vosotros se pregunta el significado de estas palabras le diré…

    Todo lo que se oculta no ve  el sol.

    El sentimiento que se cuba en el agua estancada vive dentro de sí mismo, y en esa espera se pudre, así le sucede al alma.

    Las emociones y los pensamientos negativos os juegan malos momentos. La ira, hija de la frustración, siempre intentará convencernos de su protección, pero acordaros eso es una mentira más de ese mal humor”.

    Seguidamente se dirigió de nuevo a las luminiscencias que había creado, a nosotros, y nos dijo…

    “En este submundo la forma de presentación es importante. No puedo mantener la energía-luz de manera continuada, por ello es previo que de nuevo suframos una adecuación. Seremos, para hacer frente a este reto espiritual, ballenas. Nos convertimos en  tres enormes cetáceos. Los agregados-tiburones, al vernos, se sintieron amenazados, pero siguieron las órdenes de la frustración y atacaron. Las ballenas abrieron sus bocas atrayendo hacia sus entrañas a la totalidad egóica”.

    Jesús y yo absorbimos a los tiburones que nos correspondían y la Madre Kali asumió con aquellas formaciones ajenas a nuestra aura, pero que,  por alguna razón afectaban de manera directa y negativa  a nuestra evolución mística.

    Los tiburones se mantenían con vida en el interior del vientre y empezaron a morder nuestro cuerpo. En el movimiento ondular de agua se esparcía hilos rojizos provenientes de nuestra boca. Contener a la ira –frustración nos estaba haciendo sangran en la esencia.

    El agua empezó a ser una esfera de rápido movimiento, y el templo de mármol estaba sumergido en ella. Dentro de esa pompa acuática la Madre Divina pidió a las Huestes Celestiales una ayuda muy especial. Ante nosotros se plasmaron Seres Etéreos y nos expusieron  que en esa vibración tan densa a Ellos no les era posible actuar, y  lo único que podían ofrecer era su oración.

    Lo otorgado estaba en concordancia con la fe y el respeto, que supimos depositar en los Maestros. Y en toda esa bola de agua de proporciones desmesuradas se creó un volcán. En su explosión todo lo que presentaba humedad corrupta quedó seca, y en todo ese espacio no quedó lugar que no fuese cubierto por un Ser de Luz.

    Las aguas rojas de nuestro sufrimiento fueron secándose y en la orilla quedamos ladeados, aun como cuerpo de ballena. Y con las convulsiones del ahogo escupimos todos los tiburones. Cuando la última manifestación lamnida salió de la boca, nos reconciliamos de nuevo con la estructura física que conocemos. Los tiburones fueron muriendo y mientras desencarnaban, como animal,  encarnaban de nuevo como los seres humanizados que eran antes de su metamorfosis. Sus ojos fueron abriéndose a la nueva luz, pero el dolor de ver fue tan intenso que los gritos sordos de angustia parecían oírse en el silencio. Su vista había sido cegada, y su voz al haber estado durante eternidades  frustrada no podía manifestarse.

    La Madre Divina percibió el mensaje de sus gestos sufridos, les rasgo los vestidos y con ellos les vendó los ojos. El dolor fue apaciguado, sin embargo, el trabajo estaba por realizar. Debía de guiar a toda esa multitud de ciegos-mudos hacia el cráter del volcán. Pensó en la manera más oportuna, el éxito dependía de que fuera algo sencillo y práctico. Y nos explicó sin voz ni gestos…

    “Sé que el sufrimiento os embarga y tengo que deciros…

     Él  os ofrece la posibilidad de llevar a la práctica la mayoría de vuestras palabras, y  con el verbo, junto con el acto  alcanzaréis lo pretendido”.

   Cogió una gran soga, y entre los tres explicamos que tenían que asirse a la cuerda con las dos manos y confiar. Miles de seres, todos descalzos, andábamos sobre la piedra volcánica y ascendíamos al monte del conocimiento. Sus laderas empinadas producían un ascenso duro y peligroso. Los que desconfiaban de sus fuerzas o del cometido caían al vacio en silencio.

   La Diosa Muerte al ver el  desasosiego en los ojos nos aclaró…

    “Algunos de los seres caen… Otros morirán por el camino, pero no debemos apenarnos por ello. Cuando queremos reconvertir una fase negativa en algo positivo existen elementos que se eliminan y no llegan a la totalidad del conocimiento, y sin embargo, hacen que lo que llega sea superior. Así ha de ser, los lados siempre son compensados, ya que no existe un complejo exacto entre el bien y el mal.

    Si miráis hacia arriba hijos míos veréis que en  la parte más alta de este monte sagrado se instituye un monasterio. Allí se atenderá debidamente a esas fracciones de esencia frustrada. Como comprenderéis este agregado psicológico que estamos trabajando, ha estado elaborando muy bien sus planes, estas personas no pueden comunicarse entre sí, ni tan siquiera en estos momentos con nosotros, pero si pueden llevar la frustración allí donde se encuentren; da igual  la altura de vibración energética que las rodee. Ellos se sienten igual o más frustrados que al principio, antes no podían hablar ahora tampoco ven”.

    Los Doctores del Alma iban sanando a los congregados mientras les explicaban con palabras de amor…

    “Vuestros ojos son repuestos. Serán azules como el cielo y amplios como el firmamento. Quien los mire con ternura verá en ellos las estrellas y junto a ese milagro, la visión de los tiempos. Con estos ojos vosotros seréis ciegos, sólo seréis el espejo de  los demás.

    Sabemos que justamente, como seres sintientes que sois podéis albergar lo que la diosa frustración desea y para paliar dicho humor, se os extasía con la imposición de un tercer oj

  ( Capitel de Santo Domingo de la Calzada el Maestro  escucha por los dos oídos a las dos serpientes de sabiduría)

Será más pequeño, no tan visible como los anteriores, pero suficiente para establecer una comunicación visual adecuada con el exterior”.

   Después de oír esas palabras y de sentir el alivio del amor en su curación, el conocimiento que emanó ya no nacía de la ira o de la frustración, sino que irradiaban el puro discernimiento del estar en la gnosis en sí. De todos modos seguían sin poder comunicarlo el verbo aún no les pertenecía.  Y los Maestros les dijeron…

    “Vuestra voz ya no puede vibrar con el sonido con el que os expresabais antes de pertenecer al otro estado, os atrofiaron el órgano parlante y os cortaron la lengua, por ello os colocaremos estas hermosas diademas. Como veréis el cuadrado del centro es el que transfiere aquello que las ondas vocales desean expresar. Recordad que con este sistema no cabe la mentira”.

    Y la Madre Divina les recordó…

    “Pensad que la frustración no os permitió la comunicación. El conversar deshace el mal entendido y permite llegar al entendimiento.

    Pensad que no fue la luz la que en verdad os cegó. Fue la ira y la frustración las que os habían arrancado los ojos.

    Pensad que sólo os dio una opción de movimiento, el golpear el suelo a partir de sus propias necesidades y designios.

    Pensad que de todas estas circunstancias se mantenían con vida, y cada vez que en su templo penetraba una víctima de sí mismo creaba un adepto y contra más desesperado, más energía le generaba.

    Pensad que la ira y la frustración forjan mundos de los que es muy complicado escapar, ya que retroalimentan el convencimiento de la razón, para que sea pertinente para su interés”.

       La Madre Divina les convocó a todos para que formaran un círculo, imaginaros como debía de ser el monasterio de amplio. Y les pidió…

    “Ahora que podéis ver con el alma, que poseéis el conocimiento puro y vuestro verbo es oído os pido que invoquéis a la diosa frustración-ira. Ahora el poder que regentáis es magnánimo. El temor es inexistente en este estado vibracional”.       

    La Madre Muerte les entregó unas maderas en forma tubular, y de una altura tal que les doblaba en tamaño. Nosotros tres, la Madre, Jesús y yo salimos del círculo. Dejamos en él a los que teóricamente habían sido  manipulados por el agregado castrador, pues de haber asistido como parte participante en el ritual, la frustración podría alegar el sentirse atacada, pero ante la llamada voluntaria de los denominados suyos, el ego debía de hacer acto de presencia.

    Todos los asistentes se concentraron. Hubo unos segundos de silencio, ni tan siquiera la respiración causaba sonido alguno. El estruendo se oyó al unísono. El golpear de las maderas en el suelo creó una melodía poderosa, casi hipnótica y al mismo tiempo repetían el nombre de la diosa frustración-ira…

    “¡Ain Lak Felak sea tu presencia! 

     ¡Ain Lak Felak sea tu presencia!  

     ¡Ain Lak Felak sea tu presencia!”.

    La voz de los iniciados se sentía segura y decisiva. Tal era la potencia que el efecto visual con respecto al círculo parecía desestructurado, pero no se trataba de eso, se estaban creando circunferencias concéntricas hasta llegar al epicentro.

    La diosa frustración-ira apareció mostrando sus mejores galas,  ya no era esa bella mujer, sino un gusano de inmensas dimensiones, con dientes afilados, garras y escamas, poco a poco su cuerpo fue cambiando hasta convertirse en un dragón horripilante. Cuando eso sucedió “los exfrustrados” cesaron en su percusión y la Madre Kali creó una campana de cristal transparente y encerró a ese ente en ella.

    La órbita de luz se mantenía unida. Y el dragón por su parte combatía para romper el límite que lo encarcelaba. Se observaba con claridad que la

(capitel de la iglesia románica de Santoña-Cantabria)

furia draconiana le permitía incrementar  su tamaño y su poder, sin embargo, la cúpula de cristal crecía a la misma celeridad.

    Desde la postura que manteníamos, exterior al ritual radial, vimos a los Maestros de Luz ofreciéndoles apoyo. Y bajo las órdenes de una conciencia colectiva y común dejaron de asir el palo de madera. Eran Ellos quienes se los mantenían a fin, de que la rectitud no les fallara. Con las dos manos libres extrajeron de su corazón una vela y del chacra de la coronilla una chispa de luz para encenderla. Miles de candelas lumínicas dirigidas por un acto de voluntad álmica y sin temor a las consecuencias de su acto entraban en acción.

    El dragón ante esa profusión de poder habló a todos los presentes…

        ¡Sólo os pido que me matéis!

       ¡No me dejéis morir en la

 vergüenza!

       Os soy menos peligroso muerto.”

    Y ante esa solicitud la Madre Muerte intervino y les expuso…

    “Os ruego serenidad. No mováis vuestro centro energético. Ella para vencer necesita que alguno de los presentes despierte en la ira o en la frustración.

    Lo he encerrado así para que veáis como crece ese ego y como esa misma diosa no puede liberarse de sí misma. Pero si alguien intenta matarla ella se alimentará de esa energía. Ya que si no logra convencer al adepto, ella se autorecreará al sentirse impotente y ganará en resistencia”.

    La Madre les habló  mirándoles con un profundo amor y respeto…

    “Dejad la vela-conocimiento por unos instantes. Quedará protegida por la Armonía Superior que os acompaña. Confiad en la intuición y en la fuerza del Interno.

    Estáis ante una  prueba de fidelidad. Es el momento de demostrar que consideráis nuestra presencia en vosotros. Debemos saber si os habéis liberado de la génesis de la frustración.

    Tomad de nuevo el bastón, que han sido convertidos en un rayo, y romped la campana”.

   Todos los bastones  a la vez golpearon el cristal y la diosa egóica empezó a reírse compulsivamente. Ella se creyó atacada y así poder  expandir su ira-frustración. Eso le permitiría vivir. No perdía la batalla. Cerró  sus ojos para sentir la satisfacción que le producía el contacto de los batones. Quería que la golpearan hasta la muerte. Estaba orgullosa de su inteligencia ladina. Y cuando llegó el último de los supuestos bastonazos abrió los ojos, y fue cuando se dio cuenta de su error. No moría. No la destruían, la estaban iluminando. Ante tantas esencias de amor no poseía el poder necesario para frustrarse. Estaba en el lugar donde ella no tenía cabida.          

    Llegado a esta concienciación la Madre Muerte habló al dragón…

    “Dragón, las Huestes Superiores y Yo te proponemos…

     ¿En que deseas ser transformado en paloma o en mariposa?”.

    Y el agregado le contestó…

     “Deseo ser una paloma”.  

    Y la Madre alegó…

     “Que así se cumpla, pero antes, da a cada uno de los presentes lo que es suyo. Dales el nombre que les despojaste”. 

     La frustración fue nombrando a los presentes, mientras ella siendo parte de sus                                                                                                                 (capitel de Santo Domingo de la Calzada)

partes liberadas desaparecía paulatinamente como dragón…

         “Te libero autodeterminación…

       Te libero independencia...

        Te libero seguridad…

         Te libero superación…etc.

 

    Así fue nombrando miles de flujos energéticos en forma de palomas blancas. Volaban hacia el infinito.

    Los componentes del ritual empezaron  a levitar en espiral, se alejaban en pos a una Gran Luminiscencia Estelar. Allí se quedaron sus velas suspendidas en el espacio. Eran de poca cera, y a medida que su mecha encendida derretía su cuerpo, éste  rompiendo las leyes de la lógica, se alargaba.

    Ante nosotros el círculo encendido daba  fuerza a la espiral… Era un caracol de personas escalando hacia la eternidad. El último de esa exposición geométrica cerró la visión con una gran descarga de colores.

    Las velas se iban doblando, como si la llama tuviera un peso existencial superior al cuerpo de la candela, y cuando parecía que su mecha alcanzaba el suelo, de la zona lumínica  surgía un nuevo cirio. Se crearon millones en un instante,  y  adquirieron entre todas la forma exacta del cubo y la Madre Divina nos explicó…

    “En el monte del conocimiento toda materia se alberga y la que se os manifiesta  puede utilizarse como sanación de este tipo de humor…”.  .

    Vinieron personas que necesitaban esta ayuda. Implicaba en sí un acto voluntario, y consistía en saltar al vacío dentro del cubo luminoso. Ellos debían confiar en su propia intuición, ya que no se les advertía que ese fuego no era abrasador.

    Una vez ganada la contradicción que suponía… muchos se lanzaron al fuego, otros dudaron y hubieron de dejar el espacio… Cuando el último saltó, Jesús y yo realizamos el mismo acto de transmutación cúbica, y los millones de cirios se unieron.  Del conjunto se creó uno, él que ilumina el monte del conocimiento, a fin de que la ira-frustración recuerde su adiestramiento...

  

Nº Grabación del 2297 al 2309   12/4/08     

                                          

   Esta vivencia  puede ser divulgada por Amor a la Humanidad pero con la condición,  de hacer un uso correcto, y de no sacar beneficio económico  por ello.

 

Correo Electrónico de Jesús y Montse yeshua9999@yahoo.es   

 

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